Perspectiva
La vista citadina desde mi casa ya la he visto muchas veces. Quiero ver la vista desde otros techos. Colarme en todos los lugares. Escalarlos, y contemplar lo diferente que puede ser la ciudad Incluso el viento y el cielo se notarían diferentes a tan solo dos metros de distancia de mí. Podré ver la otra mitad del árbol que nunca pude ver. Y el otro lado de los edificios... sus sombras, sus laterales. Te vería girar en la otra esquina. Lo vería todo. Desde arriba todo tiene otro encanto. Por eso Dios nunca quiere bajar... y yo tampoco.