Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2022

El pecado de fotografiar

  La fotografía callejera es una parte especial de mi rutina. Lo fotografío TODO: palomas, camiones, manchas curiosas en la acera o personas extravagantes que me ayudan a crear personajes. Si hay alguien que me entiende es el artista chino Ai Wei Wei: A menudo la gente me dice : ' ¿Cómo puedes tener tantas fotos de un solo día? ' Las fotos pueden ser cualquier cosa, sobre cualquier cosa. Pienso que se trata realmente de información, de un intercambio libre; una solución despreocupada y libre de responsabilidades que refleja muy bien mi situación Por supuesto, las situaciones que fotografío son capturadas con mi celular, y no con una cámara profesional. ¿Por qué no tengo una? En primer lugar, no me alcanza el presupuesto para una; y, en segundo lugar, Latinoamérica no es el lugar ideal para andar soñando y ponerse artístico a cualquier hora del día con una cámara costosa en la mano; y en tercer lugar, aunque la tuviera estaría muy paranoica como para sacarla a pasear. Prime...

El síndrome del super héroe

Imagen
  “¿Te puedo pedir un favorcito?” dice la gente con tono dulce para convencernos de hacer un favor. Lo hacemos, y nos sentimos unos héroes. “¡No quiero abusar de tu generosidad, pero...” Y otra vez hacemos de héroes, con un poco menos de entusiasmo, claro. Y a la tercera ya estamos poniendo los ojos en blanco, pero la educación de “un favor no se niega” nos impide decir NO. Entonces nos toca hacer la incómoda pregunta: ¿En qué momento ser muy generosos empieza a joder? Esta encrucijada es el pan de cada día de muchos profesionales: desde el diseñador gráfico cuya profesión es regateada; el fotógrafo al que le piden como favorcito: “edítame esta foto porfa, rapidito nomás”; hasta al cuerpo de bomberos, cuya labor es voluntaria y sin paga en muchos países.  En las profesiones vinculadas al trato directo con las personas es muy difícil negarse a hacer “favorcitos”, y al final, cuando los sumamos resultan en un proyecto de la NASA. Muchos no sabemos decir NO a los “favorcitos...