El dios de la prótesis
Sigmund Freud alguna vez definió al humano como el “dios de la prótesis”, por su constante necesidad de tener herramientas en la mano. Palos, hachas, fusiles... y ahora celulares. Quién puede decirme entonces, ¿que hago mal llevándolo a todos lados? Si desde que evolucionamos y caminamos en dos patas nuestras manos quedaron en libertad, y la creación se volvió una necesidad. Empuñando objetos y armas desarrollamos el arte de la guerra. Empuñando celulares y tecnología nos salvamos del aburrimiento.