Huellas en las cuevas de internet

Con las manos llenas de pintura y la mente rebosante de primtivas ideas, los hombres prehistóricos no tuvieron dudas al dejar sus huellas en las cuevas, inconscientes de su impacto en el futuro se aventuraron a jugar con los materiales que tenían. Así, solo por diversión. 

Así que en pleno siglo XXI, solo soy una homo sapiens en su cuarto-cueva dispuesta a dejar una pequeña huella. Dispuesta a usar las primitivas herramientas que dejarán evidencia a arqueólogos en ese futuro tecnlógico que tanto anhelamos. 

Dejo huellas de mi vida que pasaron en esta metrópolis, y que se esfumarían si no pongo empeño en documentar que entre estos laberintos viví, lloré y soñé.

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