All about that bass 🍑

Mucho se ha discutido sobre los pechos femeninos como objeto de sexualización, pero a mí me produce más curiosidad el comprender esa atracción afrodisíaca por el culo, ¡TAN, TAAAAAN, TAAAAAAAAN!

"¿Por qué esa atracción? ¿Qué significa el culo en tu vida? ¿Cómo describirías tu primera interacción con un trasero? ¿Puedes definir tu trasero ideal? ¿Qué es lo primero que se te viene a la mente si te digo "culo"? ¿Realmente observas a diario traseros femeninos con lascivia o solo los puntúas mentalmente? ¿Dirías que es todo un pasatiempo clasificarlos?" Todas esas preguntas me vienen a la cabeza cuando un hombre voltea a mirarme. Esas dudas empezaron cuando era una niña y mi madre me ponía detrás de ella para evitar miradas masculinas, y pensaba: ¿Por qué un hombre mayor le hace eso a una madre y aún delante mío, si sabe que soy su hija? A veces, me les quedaba mirando para intentar leer su mirada, algunas eran lujuriosas; otras como de debate, calificando, analizando, tipificando y puntuando los traseros. ¡Que gran hobbie para distraerse! De hacer realidad mis preguntas tendría una sólida tesis sobre el apego emocional a las nalgas.

 De hecho, se me ocurrió la idea de escribir esto por una frase de una canción de Karol G que dice: "Perreando duro, les gusta mi culo", cuando escuche la frase desde las bocinas del auto de mi vecino se me activo de nuevo esa imperante curiosidad: "¿Qué hay detrás del culo, Karol G? ¿Qué significa tu culo para ti? ¿Si lo perdieses que tan terrible sería? ¿Qué tanto ha influido tu trasero en tu fama? ¿Qué crees que hay en unas nalgas estrambóticas moviéndose pomposas y frenéticas?" Sueño con descifrar juntas capa a capa ese misterio. Pero no crean que soy mojigata, no la critico, es solo que fue desconcertante oír por primera vez la palabra CULO en todo su esplendor (y a todo volumen). Normalmente no había reparado en el nuevo uso constante de esa palabra en las canciones, ya que lo usual es usar eufemismos en el reguetón. Sin embargo, una nueva revolución culística está naciendo en la música, ya no se le ponen apoditos, se le dice tal cual es: CULO. Supongo que esta novedad vino del inglés, ya que tengo en mi playlist canciones en las que no había reparado en el uso continuo de "ass" o "butty".

Pero aún seguimos sin respuesta alguna ¿Por qué esa atracción? Culturalmente, es un comportamiento aprendido e inventado por los humanos. Puesto que su principal función es: la de cubrir la pelvis para proteger el sistema urinario y excretor, además, de servir como un "colchón" natural al sentarnos y mantener nuestra posición bípeda (caminar en dos "patas").

Por otra parte, tenemos el significado social del culo, que suele causar dos reacciones extremadamente opuestas: Repulsión, si se le trata como un chiste o burla despectiva; y atracción, si se le refiere en tono sexual o de doble sentido. Sin embargo, queda ese misterio del otro lado de la moneda, ya que, si el trasero causa repulsión por un lado, entonces ¿por qué causa fascinación y erotismo por el otro? 

Pues para ponerle fin a mi agonía, decidí crear teorías y zanjar el asunto:

1.   Las madres para proteger la desnudez de sus bebés frente a un desconocido, lo voltean, dando a mostrar las pompis, produciendo una jerarquía: "Proteger su pudor por sobre el trasero". Debido a esto, en las propagandas de pañales, es más normal ver los traseros de los bebés y tomarlo como una simple parte corporal, pero a medida del crecimiento, se les obliga a taparse y tratarlo con el mismo pudor que las zonas íntimas, tal vez por eso se produce esa curiosidad-confusión.

2.   Producto de esta jerarquía, se produce cierta inquietud por esa zona, que transcurre hasta la adultez. Finalmente, no sabemos qué debemos sentir por un trasero, combinando emociones que cada vez son mas contradictorias: humor-erotismo.

En conclusión... creo que no aclaré ninguna duda, en mi caso aumentaron. Pero al menos pude escribir lo que pienso al respecto.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

La paloma, el animal más humano.

Huellas en las cuevas de internet

El dios de la prótesis